aprovechamiento de Energías Renovables

El ahorro energético en la Bioconstrucción: opciones para el aprovechamiento de Energías Renovables

En Bioconstrucción, el ahorro energético no sólo se obtiene mediante la reducción del consumo; objetivo cada vez más complicado debido a la intensificación creciente del modelo de producción; y a la incorporación de un porcentaje creciente de la población de los países emergentes a los niveles de consumo personal propios de los países desarrollados. Cada vez cobrará más  importancia la necesidad de obtener aportes de energía procedentes de fuentes renovables.

 
Las soluciones tecnológicas más novedosas parecen optar por un modelo de explotación binario: ya sea mediante la cogeneración (cuándo una sola fuente se utiliza para generar dos o más forma de energía) o el suministro redundante (cuándo se utilizan dos o más fuentes para generar un suministro energético completo y altamente fiable.)
Y elevando el nivel de aprovechamiento de los recursos, nos encontraríamos con el concepto de poligeneración, que mediante un sistema energético integrado que proporciona simultáneamente varios productos, utilizando para ello varios recursos  energéticos primarios, incluidos los renovables.  Los outputs de este procesos pueden ser productos variados: electricidad, calor, frío, y en ocasiones algún compuesto químico que puede ser utilizado en la producción de energía en un proceso posterior, como el hidrógeno; o bien un recurso para el consumo, como el agua potabilizada o desalinizada.
Es evidente que este proceso integrado supone ventajas globales al aumentar la eficiencia energética: puede asegurar el abastecimiento eléctrico y ayuda a combatir el cambio climático, porque reduce el consumo de combustible y, por lo tanto, la cantidad de CO2 emitida. Desde el punto de vista económico tiene un valor estratégico ya que contribuye a la diversificación de las fuentes energéticas, disminuyendo las importaciones de combustible, y por tanto reduce la dependencia de recursos no disponibles localmente. También reduce las pérdidas y gastos por transporte de los recursos energéticos.
Un modelo de aplicación muy apropiado para la realidad de nuestro país sería el de una planta de cogeneración que proporcionara calefacción/refrigeración, corriente eléctrica y agua desalinizada para una instalación hotelera. Este complejo de cogeneración podría además completar el ciclo energético si parte de la fuente de combustión para generar la energía proviniera de la biomasa (residuos del proceso agrícola o maderero y otros materiales vegetales procedentes de podas o limpias forestales).

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