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2016: El Año "Smart Cities + BIM"

La Ciudad Inteligente (Smart City), requerirá de herramientas que posibiliten la gestión de parámetros como la movilidad, la implicación de las personas, economía, habitabilidad, aspectos sociales y medio ambiente.

Como continuación del 2015 en el que la propuesta BIM ha tenido un alto calado por la respuesta recibida desde el sector, durante este año continuaremos desarrollando temáticas en este entorno. Hablar de entornos BIM es enfocar también conceptos como Lean Construction e Integrated Project Delivery, optimizar en la medida de lo posible la eficiencia en todas las fases del ciclo de vida de un edificio, minimizando residuos y recursos empleados, entre otros. Estos conceptos no pueden estar al margen de compromisos como el consumo casi nulo o el cambio de modelo constructivo hacia una mejora del campo edificatorio existente. 

Si se apuesta, y así lo ha respaldado nuestra Administración con la creación de la Comisión BIM, por un elemento o herramienta que permita incorporar datos durante todo el ciclo de vida del proceso constructivo, en el centro del vocablo BIM la “information” ha de incluir campos que no son contrapuestos ni a los productos, ni a los consumos durante la fase de explotación.

El concepto de medio urbano es ajeno a la terminología tradicional urbanística española (suelo urbano, consolidado y no consolidado, o suelo urbanizado), procede de la Unión Europea y, en consecuencia, de documentos respecto de los cuales España ha asumido determinados compromisos internacionales. En ellos se utiliza el término “medio urbano sostenible”, y se liga, fundamentalmente, a aspectos de eficiencia energética y de actuaciones integradas en los barrios, buscando una política conjunta que aúne los aspectos sociales, medioambientales y económicos, de las operaciones en las ciudades preexistentes. 

¿El entorno BIM piensa ya en estas posibilidades?.

El legislador define , en el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, el Diseño universal o diseño para todas las personas: como la actividad por la que se conciben o proyectan desde el origen, y siempre que ello sea posible, entornos, procesos, bienes, productos, servicios, objetos, instrumentos, programas, dispositivos o herramientas, de tal forma que puedan ser utilizados por todas las personas, en la mayor extensión posible, sin necesidad de adaptación ni diseño especializado.

¿Solo se considera lo proyectado desde el origen?.

La Accesibilidad universal es la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos, instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible.

En el RDL7/2015, TRLSRU, se establece el contenido del derecho de propiedad del suelo:

El derecho de propiedad de los terrenos, las instalaciones, construcciones y edificaciones, comprende con carácter general, cualquiera que sea la situación en que se encuentren, los deberes de dedicarlos a usos que sean compatibles con la ordenación territorial y urbanística y conservarlos (deber de conservación) en las condiciones legales para servir de soporte a dicho uso, y en todo caso, en las de seguridad, salubridad, accesibilidad universal y ornato legalmente exigibles, así como realizar obras adicionales por motivos turísticos o culturales, o para la mejora de la calidad y sostenibilidad del medio urbano, hasta donde alcance el deber legal de conservación.

En relación con los espacios públicos urbanizados ya existentes la Orden VIV/561/2010, de 1 de febrero, desarrolló el documento técnico de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados, cuyos contenidos serán de aplicación a partir del 1 de enero del año 2019, en aquellos que sean susceptibles de ajustes razonables, mediante las modificaciones y adaptaciones que sean necesarias y adecuadas y que no impongan una carga desproporcionada o indebida. 

Los espacios públicos se proyectarán, construirán, restaurarán, mantendrán, utilizarán y reurbanizarán de forma que se cumplan, como mínimo, las condiciones básicas que se establecen en esta Orden, fomentando la aplicación avanzada de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones en los espacios públicos urbanizados, al servicio de todas las personas, incluso para aquéllas con discapacidad permanente o temporal. Nuevas tecnologías son necesarias en la sociedad, y por tanto nuestro sector ha de aprovechar su potencial innovador a este respecto. La garantía de un modelo sostenible e integrador, tanto ambiental, como social y económico, requieren volcar todos los esfuerzos en actuaciones de rehabilitación y de regeneración y renovación urbanas. El diseño de edificios de consumo casi nulo es el próximo objetivo.

Accesibilidad universal y sostenibilidad del medio urbano, al nivel de la seguridad y salubridad. ¿Cómo alcanzar la mejora y el necesario cambio de modelo?.

Cualquier aportación al sector, como pueda ser la industrialización del mismo, ha de ser necesariamente analizada desde puntos de vista como la sostenibilidad y eficiencia energética, incorporando nuevos conceptos a su vez como el de energía cautiva. Las directrices de la ruta europea hacia el 2030 orientan hacia materiales y componentes multifuncionales con menor necesidad de materias primas y por tanto dependencia de recursos naturales. Su transporte ha de ser minimizado. Han de permitir un carácter personalizable partiendo de conceptos tan amplios como ecodiseño, (¿ecodiseño vs diseño universal?) y con amplia posibilidad de deconstrucción y reciclado. Y para ello, será imprescindible una normativa ágil y flexible que no menoscabe el resto de prestaciones básicas como calidad, seguridad y confort, en continuo crecimiento. 

En definitiva, debemos orientamos ahacia una calidad de vida que busque como objetivo el equilibrio difícil de múltiples indicadores en los que los aspectos sociales y medioambientales sean la base de un nuevo concepto de ciudad, la ciudad inteligente (Smart City), que requerirá de herramientas que posibiliten la gestión de parámetros como la movilidad, la implicación de las personas, economía, habitabilidad, aspectos sociales y medio ambiente, entre otros posibles. Herramientas imprescindibles para el desarrollo de una nueva sociedad.

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