Vivienda saludable

La vivienda saludable, un factor que no hay que dejar de lado.

Diversos agentes del sector desarrollan estudios sobre la calidad de las viviendas en Europa y la repercusión que estas tienen en la salud de los ciudadanos, analizándose con detalle las características de millones de viviendas del viejo continente en base a factores como la salubridad de estas.

 

En principio puede haber una sensación de primacía en los últimos años de la eficiencia energética sobre otros aspectos más vinculados, a priori, a salubridad, dejándolo en segundo plano en un continente en el que más del 80% de los edificios tienen más de 25 años de antigüedad, únicamente el 1-2% de los edificios se rehabilitan cada año y uno de cada seis europeos vive en un edificio calificado como insalubre.

 

El Código Técnico de la Edificación regula las exigencias básicas de calidad que deben cumplir los edificios, incluidas sus instalaciones, para satisfacer los requisitos básicos de seguridad y habitabilidad. Establece dichas exigencias básicas para cada uno de los requisitos básicos de “seguridad estructural”, “seguridad en caso de incendio”, “seguridad de utilización y accesibilidad”, “higiene, salud y protección del medio ambiente”, “protección contra el ruido” y “ahorro de energía y aislamiento térmico”, establecidos en la LOE, y proporciona procedimientos que permiten acreditar su cumplimiento con suficientes garantías técnicas.

 

Aspectos como ventilación adecuada, luz natural, humedades, temperaturas confortables, etc, quedan englobados dentro de las referidas exigencias básicas. Y si bien su incidencia no tiene el mismo peso en los países del entorno, evidentemente condicionado por sus características climatológicas propias, tienen mucha importancia debido a que aspectos como, por ejemplo, la humedad de la vivienda puede incrementar hasta en un 40% la posibilidad de padecer algún tipo de enfermedad alérgica.

 

La falta de luz y de ventilación disminuye la productividad y causa desánimo. De una forma indirecta, la falta de calefacción y las bajas temperaturas prolongadas en el interior de una casa influyen en enfermedades cardiovasculares y dolencias respiratorias. La importancia de la calidad del aire ambiente interior y biológico, el porcentaje de compuestos orgánicos volátiles, la radiactividad, etc…

 

Así, nuevas medidas de desarrollo normativo se van a implementar a corto plazo en aras de seguir avanzando en el concepto de habitabilidad, esenciales para asegurar las características propias de una vivienda saludable.

 

vivienda, eficiencia energética, salubridad

Imprimir

Construido con - © 2015 LARdT - ITCOAATM